¡Prefiero contar votos y no contar muertos!

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– Por PEDRO MENA

Guerra es guerra, y no es nada de juego. La violencia se sabe cuándo se inicia, pero nunca sabemos cuándo y cómo puede terminar. Los segundos, minutos, horas, se cuentan por cadáveres de muchos inocentes

 

Un gran amigo y compatriota, el destacado periodista, de origen maracucho, Humberto García, jefe de prensa de la emisora La Poderosa 670 am, de Miami, tiene un modo muy particular de presentar su noticiero. Por ejemplo, expresa: “El mundo esta lleno de noticias, nosotros las tenemos”. Hoy, parodiándole, decimos lo mismo, porque esta semana las informaciones han sido muchas y variadas para todos los gustos.

 

 

Comentamos la nueva decisión del presidente Donald Trump y su administración de imponer fuertes sanciones económicas a la poderosa empresa petrolera rusa Rosneft con reacciones negativas en las bolsas de valores, estimándose una perdida cercana a los 3.900 millones de dólares para esta corporación.

Por cierto, que el embajador y asesor de Seguridad Nacional del presidente Trump, Mauricio Claver-Clarone, afirmó ante la prensa internacional: “Ni Rusia ni nadie va a salvar a Nicolas Maduro”.

 

Por su parte el Grupo de Lima, ahora con la incorporación de Bolivia y República Dominicana, en su reunión ordinaria en la ciudad de Ottawa, Canadá, acordó que “las parlamentarias no son la solución al problema, se requieren unas elecciones presidenciales libres”. También presionarán a Rusia para lograr un cambio en Venezuela. Firme estrategia en marcha y en acción. Ratifican su apoyo al presidente legítimo Guaidó.

 

Otra buena noticia es la anunciada por el propio Guaidó, y aprobada por la Asamblea Nacional: la creación del Fondo para la Liberación de Venezuela, decisión enmarcada en la nueva estrategia 2020 desarrollada por el gobierno parlamentario, cuyos recursos serán administrado por la OEA, autorizados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos (OFAC) y sujetos a revisión por la AN y el Contralor Especial designado por el Parlamento.

 

Estos fondos serán invertidos en el fortalecimiento de la política exterior y presión internacional, el fortalecimiento y defensa de los poderes legítimos, Inteligencia, Seguridad y Defensa Nacional y atención a casos de riesgos vital (casos de vida o muerte). Estos recursos provienen de “fondos congelados” a la dictadura y recuperados por las sanciones económicas impuestas por EEUU y la comunidad internacional.

 

Otro tema muy importante, porque tiene que ver con las posibles soluciones a la crisis humanitaria, política, económica y social que sufre actualmente el pueblo venezolano: la comisión parlamentaria de la AN que representa el poder legítimo, acordó con los parlamentarios del régimen y del grupo CLAP, crear el Comité de Postulaciones Electorales para avanzar en la designación del nuevo Consejo Nacional Electoral, CNE, aprobando y ejecutando el cronograma establecido en la Constitución Bolivariana.

 

Hecho positivo porque el régimen recula en su posición original de designar, a través del TSJ ilegal, un órgano electoral a su servicio. Sin dudas, las presiones internacionales, incluyendo las de Rusia, está haciendo sus efectos políticos prácticos. Ojalá logremos el nuevo nombramiento de un CNE imparcial.

 

Bien ya en el tema electoral, vamos a expresar nuestra opinión en cuestión. Leo con detenimiento las diversas expresiones vertidas en las redes sociales, las cuales sin siquiera haberse tomado decisiones prácticas sobre en qué tipo de elecciones vamos a participar, ya está tratando de crear una matriz de opinión adversa a cualquier acuerdo que permita un proceso transparente, limpio, supervisado por instituciones internacionales y con el debido proceso de revisión del registro electoral permanente (REP), garantizando a todos los venezolanos que estamos en el exterior poder ejercer nuestro derecho constitucional al voto.

 

Este proceso de designar al nuevo CNE requiere de una votación parlamentaria calificada. Nosotros tenemos 100 diputados y ellos el resto (67), se requiere de 112 votos afirmativos para cumplir con ese requisito constitucional. La incorporación del oficialismo a la AN legítima abre la posibilidad cierta de un acuerdo político positivo en la solución definitiva del problema venezolano.

 

La presión y el acuerdo internacional de todos los países que nos apoyan solidariamente busca lograr un acuerdo político a los fines de realizar elecciones libres, democráticas y transparentes, para elegir un nuevo presidente de la República y la posibilidad también cierta de elegir, sismultáneamente, una nueva AN. Todas las gestiones contra Rusia pretenden lograr su apoyo a este consenso y por fin abrir una brecha a la solución de nuestra grave crisis existencial como nación.

 

La salida de Nicolás Maduro de la presidencia usurpada es una condición fundamental. No existirá ningún acuerdo sin su renuncia previa y salida del país. Todas las garantías humanas se le están ofreciendo, solo tiene que poner fecha a su viaje y listo. ¡Chao, Chiguire!

 

En lo personal, estoy ganado para esta tesis de concretarse felizmente, porque abre la real posibilidad de reconstruir el país con un gobierno nuevo y un Parlamento electo por la voluntad popular, que nos garantice superar a corto, mediano y largo plazo los urgentes problemas existenciales del país y del pueblo.

 

Esta sería la vía menos dolorosa y traumática, sin la violencia desmedida y descontrolada que puede afectarnos muchos más. Guerra es guerra, y no es nada de juego. La violencia se sabe cuándo se inicia, pero nunca sabemos cuándo y cómo puede terminar. Los segundos, minutos, horas, se cuentan por cadáveres de muchos inocentes en el combate fratricida entre grupos antagónicos.

 

Si podemos evitarlo con una salida política, negociada, entre los factores de poder internacional y sus potencias, que nos permita lograr la “reinstitucionalización” de los órganos del estado, atender la emergencia humanitaria de alimentos, medicinas, servicios públicos y seguridad, y devolver la paz y la convivencia ciudadana a los venezolanos, sería la mejor oportunidad para rescatar nuestra libertad y democracia. Agotemos las vías.

 

En lo personal, “prefiero contar votos, que contar muertos”. ¡Que Dios y el Espíritu Santo iluminen en sus decisiones a nuestros aliados y a nuestro joven líder y presidente legítimo de Venezuela, Juan Guaidó, y a nuestros valientes diputados en la AN legítima. ¡Bendiciones!

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